He vivido mucho y también viajado mucho por el país y haciendo una mirada en retrospectiva, puedo decir que, Los Argentinos somos muy raros, pero demasiadamente raros, como nos ven en el exterior ? como seres sin importancia, insignificantes, egocéntricos, que creemos que somos el centro del mundo, que buscamos mimetizarnos y encontrar en países desarrollados, a los culpables de nuestra profunda e incomprensible incompetencia.
Hemos vivido los últimos 70 años, bajo una política de corrupción endémica, donde cada año que pasa indiferente para los ciudadanos, quizás cómplices o en todo caso conspicuos serviles a semejantes y nefastos dirigentes políticos, que se aprovechan de su mansedumbre o quizás también de su analfabetismo, llevándolos para sus filas de punteros políticos, quienes desde muy temprano, aprenden a vivir de lo ajeno, sacarle a pobres personas, desposeídas de todo, hasta de humanidad, porque parecen animales la forma que los tratan.
Pero debo decir que, también es su culpa, les falta la rebeldía que todos tenemos, saber decir no ante el avasallamiento de nuestros derechos, en definitiva, somos un país llenos de sumisos, buenos para nada.
Estamos condenados a seguir viviendo como ruines y miserables pobladores de un país rico en materias primas, minerales, bellezas naturales y demás maravillas, pero como condenados al fracaso, debo decir que, todo aquel que calla, no es víctima, sino cómplice de todo lo malo que ocurre en nuestro país Argentino....
José Hoffman.-
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